Frutos Secos: tendencia en aumento
Los frutos secos registran las rentabilidades más altas de la fruticultura, con una demanda interna y externa que crece al ritmo de tendencias crecientes asociadas al cuidado de la salud y la alimentación. Muchos productores eligen este tipo de producciones frente a la fruticultura tradicional ya que proponen un manejo relativamente más sencillo, mejor conservación en poscosecha y buena rentabilidad.
Según el Código Alimentario Argentino, fruto seco es aquel “que presenta en su estado natural de maduración un contenido de humedad tal, que permite su conservación sin necesidad de un tratamiento especial. Se presentan con endocarpio más o menos lignificados, (NdR: es la cáscara de fibra natural) siendo la semilla la parte comestible”. Dicho esto, cuando hablamos de frutos secos, nos referimos a las nueces, castañas, almendras, avellanas y pistacho entre las más comunes.